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 La literatura es un mundo infinito


 

Puedo endulzar las palabras, inmunizar los sentimientos e intensificar la voz… pero el corazón, por una extraña sensación, ralentiza sus esfuerzos en algo no anhelado, oprimiendo la libertad… y ésta, es tan efímera, que expresarla aquí no tendría limitación.

Así que, aunque los lazos opriman, mi mente seguirá siendo mía.